Cerro Basalto, lo nuevo de Koyle

La familia Undurraga presentó las nuevas añadas de sus vinos Cerro Basalto. Una mezcla mediterránea y un carmenère/cabernet franc que sorprenden.

22 de Junio de 2018

Por Ana María Barahona A.        

Fue un día soñado. Habían buscado la luna llena, pero además se confluyeron la temperatura, la puesta de sol, los colores de un viñedo disfrutando del otoño. El campo de Los Lingues de Viña Koyle lució como un espectáculo soñado.

Cristóbal “Toti” Koyle fue el gran presentador de una jornada que incluyó una cata para prensa y luego una cena/maridaje con más invitados del sector gastronómico. La idea era presentar oficialmente Cerro Basalto, dos etiquetas mezcla provenientes de un cerro de esta propiedad que adquirieron en 2006 y que solo son 8 hectáreas compuestas en su mayoría por roca basáltica. Eso junto a la agricultura biodinámica seguida a pie juntillas por Toti bajo la asesoría de René Piamonte han armado la esencia de una viña nacida desde el dolor, pero sin duda también desde el absoluto apego a una tradición, a un oficio que no se olvida. Ser viñatero, tal como lo diría alguna vez Alfonso Undurraga Mackenna.

“Este camino de la agricultura biodinámica es una alegría. Ver las transformaciones del campo y esos grandes cambios que incluyen a los seres humanos”, filosofó Piamonte.

En lo medular Cerro Basalto 2015 esa mezcla de monastrell, garnacha, carignan y syrah es intenso pero fresco, con un tono mineral, en una boca vibrante. Muy bien lograda. La etiqueta que reza G2 y que es una mezcla de carmenère y cabernet franc es un vino más clásico, sedoso, especiado pero de buen largo.   

“Me gusta la verticalidad en mis vinos”, explica Cristóbal Undurraga para rematar diciendo: “el camino entra en un algoritmo de múltiples factores. Llevamos 150 años haciendo vinos y seguro vendrá la sexta generación. Creo profundamente en las transformaciones, y este campo, estos vinos que desde 2015 tienen la certificación biodinámica son la mejor muestra”.