Crítica 040: Más pirotecnia que sustancia

05 de Marzo de 2017

Restaurante de estreno comandado por el cocinero Sergio Barroso, con un aplaudido paso por Alegre (Valparaíso) propone una experiencia de tapas vanguardistas que requiere asumirse con cautela. Si se deja llevar por un menú degustación al criterio del chef, advierta que quiere compartir los platillos; no sea que cobren por dos algunas porciones que siendo exiguas, tienen valor de platos principales. De los entrantes, hay una afición por los suflados, de sabor modesto y con más aire que sazón. Aquellos salvo las pieles de congrio ($ 1.000) con mayonesa de eneldo, donde hay un buen trabajo de los sabores aunque no en el montaje sobre una caja de lata llena con piedrecillas que viajan a la boca. Otros entrantes son la Sopaipilla (fría) ($ 1.000) con salsa de zapallo y una “Paella” crocante ($ 2.500). Otro entrante: el de Macha ($ 2.000) con espuma de parmesano con resabios dulces, cercanos al estilo pastelero que no se acopla del todo con la intensidad salobre del molusco.

Luego llegan Erizos muy pequeños con leche de coco ($ 6.000) donde de nuevo hay notas dulces aunque moderadas por el encuentro con encurtidos caseros que aportan una nota cítrica y acética junto a salicornias y brotes de berros que entregan otras aristas de sabor (amargo y crocante). Siguió un Huevo con arvejas y espuma de bacon ($ 2.500). Plato hermoso y sabroso, montado sobre un nido. Sigue una suerte de sashimi tibio llamado Salmón sopleteado ($ 3.500) con aceite de carbón, platillo redundante en el tono graso de la propuesta. Finalmente, “canelón” de wagyú ($ 4.500) envuelto en papa y blinis de cilantro, más sabroso y logrado. La carta es pródiga en nombres ampulosos y confusos que configuran una suerte de cazabobos, una trampa para los sibaritas de Instagram.

De los vinos: durante la visita no había opciones de vinos por copa. Se acompañó lo descrito con Medalla Real pinot noir ($ 15.000). Una carta de vinos provisoria. De Buenos Aires importaron el modelo del speakeasy Nicky Harrison para desarrollar esta experiencia en Chile. Otra vez con carencia de sustancia. Los cócteles, equilibrados pero sin carácter, el bar (Room N°9) lleno de branding desde el comienzo. Se agradece la magia, pero no queremos impostores. A veces el artificio no es suficiente.

Especialidad: cocina de autor.
Dirección: Antonia López de Bello 040, Bellavista.
Teléfono: 2732 9214.
Capacidad: 30 personas.
Consumo promedio: $ 38.000 p/p.
Formas de pago: todas.
Horario: martes a domingos de 19.00 a 00.00 horas.
Web: www.040.cl