¿De dónde Vino?

06 de Mayo de 2017

Como muchas otras invenciones humanas, es prácticamente imposible ubicar el lugar y el momento preciso en que se elaboró vino por primera vez. Probablemente no se trate en rigor de una invención, pues la uva estaba ahí, en ese lugar y momentos ignotos, siendo recolectada hace miles de años, y sería ingenuo creer que el accidente del vino no tuvo lugar.

 Lo cierto es para situar al menos una fecha y geografía del origen del vino, los arqueólogos han recurrido a recolectar pruebas, y éstas han sido la acumulación de pepitas de uva como indicio, al menos, de la práctica de vitivinicultura. En la Historia del Vino de Hugh Johnson se anota que excavaciones realizadas en Turquía, en Damasco (Siria), en Biblos (Líbano) y en Jordania han descubierto pepitas de uvas que datan desde la Edad de Piedra, aproximadamente 8.000 años antes de Cristo. Sin embargo, “las pepitas más antiguas de vides cultivadas que se han descubierto hasta el momento, y que se han fechado con la prueba de carbono 14, se hallaron en Georgia y pertenecen al período comprendido entre los años 7000 y 5000 a.C.”. El país transcaucasiano ha sido cada vez más citadoen ciertos círculos vitivinícolas, especialmente por su manera ancestral de hacer vino, por sus recipientes de fermentación elaborados en arcillas denominados kwevri. De hecho, el enólogo Marcelo Retamal compró en Georgia algunos de ellos para su proyecto de Viñedos de Alcohuaz. 

 

Siguiendo a Johnson, destaca que “en el museo de Tbilisi, capital de Georgia, hay una jarra de arcilla llamada kwevri que los arqueólogos fechan en 5000 o 6000 a.C. Su forma achaparrada y panzuda recuerda más al pithos griego y al dolium romano que a la kwevris actual, con forma de ánfora”. Los botánicos, de su parte, tienen varias teorías de cómo se propagó esta planta resistente y de alta adaptabilidad, por Medio Oriente y Europa, y la han clasificado en subespecies. Las vides del Cáucaso de llaman Vitis vinifera pontica y se cree que los fenicios la distribuyeron por Europa desde el actual Líbano, antepasado de muchas cepas blancas. La Vitis vinifera orientalis tiene su origen en el valle del río Jordán y sería la antecesora de la Chasselas. Egipto, por su parte, recibió las vides probablemente a través del Nilo, pero cualquiera sea el origen lo cierto que sus vides conforman otra subespecie, la Vitis vinifera occidentalis.

 

Si bien su origen no es preciso, lo que sí se sabe es que su alta adaptabilidad y resistencia ha llevado a la vid a adaptarse a una variedad de climas y a mutar genéticamente para ello con bastante facilidad.

 

El caso Chino 

China cuenta con vides nativas, pero la Vitis vinifera no es una de ellas. Su entrada al gigante asiático está bien documentada: procedió de Persia en el 128 a.C. Los documentos antiguos chinos no hacen distinción entre el vino de arroz y el de uva. Sobre el primero de estos hay recientes hallazgos arqueológicos que sitúan su producción más antigua desde el 8000 o 9000 a.C. Sobre el segundo, su promotor más ferviente fue el emperador Kian-hi, contemporáneo de Luis XIV, quien experimentó con diferentes vides en varias partes de China.