El valor de la eficacia

Café Adobe, en San Pedro de Atacama

Autor: Carlos Reyes

08 de Junio de 2021

CRÍTICA GASTRONÓMICA

En medio de la crisis los referentes tienen más chance de permanecer. No es una ley escrita en piedra, ya se sabe, pero el reconocimiento de años genera cierto crédito en la memoria, que en el caso de Café Adobe tiende a funcionar. Existe y eso ya es un mérito, viendo cómo se mueve la calle principal del poblado turístico más conocido en Chile (y de Chile al mundo) con menos de un décimo de su público habitual. Aunque allí el hilito de turistas, casi tan delgado como el curso de agua del Río San Pedro, pervive. Se las arreglan para entrar a ese solar casi improvisado, cuya amplitud de terraza permite que se acomoden decenas de personas sin molestarse. Punto a favor.

Cuesta pedir novedad en estas circunstancias. No hay cabeza para eso, porque además hace rato aplicaban piloto automático para su carta; algo que tenderá a cambiar, sin duda, ante el nuevo panorama. Además de una refrescante Limonada a la menta ($ 3.100) aparecieron unas Sopaipillas con tártaro de salmón ahumado a la rica rica ($ 5.300), que la verdad es un lapsus linguae de la carta. Solo eran porciones de salmón, sabrosas pero secas, como de ahumado tradicional, bajo un tono acitronado de la hierba nortina, sobre unas masas fritas pequeñitas, a modo de tapeo andino. 

De fondo, Lomo vetado con salsa de queso roquefort ($ 13.800) con quinua aderezada con higos confitados y hojas verdes. Carne a punto, de buen tamaño, con una salsa cremosa y saladita, matizada por la neutralidad de un grano blando, amable. De esos platos que reconfortan tras los tantos recorridos outdoor de la zona y que, en el fondo, son la especialidad de la casa. Hay cortes de salmón, de pollo, de merluza austral como parte de una carta internacional, demasiado pensanda en un territorio que tiene personalidad e insumos para ir más allá. Con o sin crisis. La zona dulce remató una Crema catalana ($ 4.900) gustosa, suave.

No se pierde el trato simpático, distendido sin remilgos y rápido en el servicio, que sigue estando por sobre la media del pueblo y del país. Un aporte para un restaurante que sigue en lo suyo, con eficacia en el desierto, sumando temas pendientes pensando en el mañana de sus platos, pero con el ojo en un presente complejo sin perder el gusto.  

 

De los vinos: su carta puede parecer breve, pero supera el promedio de la zona. Se divide de acuerdo con intensidades y sensaciones que van desde lo vivaz cítrico a lo robusto y tánico. Fácil de entender. Una copa de carmenère con madera ($ 4.400) surfeó entre los platos con decoro, aunque con mayor control de temperatura, mejor.

 

Café Adobe

Puntaje: 89/100.

Especialidad: Internacional.

Sommelier: no.

Accesorios relacionados al vino: copas.

Ideal para: ir con amigos.

Dirección: Caracoles 211, San Pedro de Atacama.

Teléfono: 552851043 y +56950281158

Consumo promedio: $ 25.000 p/p.

Formas de pago: tarjetas, efectivo.

Delivery: sí (dentro del poblado) y para llevar.

Horarios: miércoles a domingos de 12.30 a 21.00 (horario Fase 3 sujeto a modificaciones).

Web: www.cafeadobe.cl

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