La otra cara de Ricardo Baettig

Autor: Ana María Barahona

27 de Julio de 2020

CÁRABE DEL ITATA · SE/MO· 2018
CÁRABE DE CASABLANCA · PG · 2018

Carlos Spoerer fue gerente de márketing de viña Morandé donde hizo buenas migas con su director técnico, el enólogo Ricardo Baettig. En comidas y viajes compartían vinos, entre ellos, los favoritos eran vinos naranjos, Jura o tipo Gravner, hasta que llegó el día en que Spoerer instó al enólogo a lanzarse a hacer vinos juntos. “Y así yo busqué a productores, primero a Agustín Peñailillo de Itata y Carlos compró tinajas”, comienza su relato Baettig.
Hoy han decidido presentar en sociedad sus dos preciosas primeras etiquetas: Cárabe de Itata semillón/ moscatel y Cárabe de Casablanca pinot gris, ambos fermentados con sus pieles en tinajas. “Nuestra producción es pequeña pero queremos ir creciendo, ojalá tener algo de Ñuble de donde proviene la familia de Carlos”, reflexiona Baettig de este emprendimiento que en pocas semanas ha sido un éxito en ventas y RRSS y cuyo nombre significa “ámbar”.
Y aunque los dos vinos tienen un carácter particular, alejado de los naranjos más pesados, me quedo con la mezcla del Itata sabrosa y delicada a la vez.
“Dorado pajizo. Nariz algo cerrada, aparece crema ácida, limón maduro, notas a flores amarillas, un dejo a piel de uva. Muy semillón. En la boca es rugoso, jugoso, de rica intensidad. Salino, muy sabroso”.

VALOR $ 13.500
A la venta en el mail [email protected]