Singular Puerto Natales: Patagonia "fine dine"

Un antiguo matadero y curtiembre, antiguo centro productivo de la zona, ha logrado un giro estético y definir un espacio lleno de otras energías.

Autor: Rodrigo Martínez E.

17 de Diciembre de 2018

Un antiguo matadero y curtiembre, que hace más de un siglo fue el centro productivo de la zona, ha logrado un giro estético y definir un espacio lleno de otras energías. Acá opera un elegante comedor comandado, en el caso de nuestra visita, a control remoto por el chef ejecutivo Hernán Basso, que en temporada estival ya se instala (dicen) en estos fogones que tienen como foco al pasajero del exclusivo cinco estrellas. Pero que también es un magneto para los gastronautas de la zona.

Escabeche de conejo con cebollas y zanahorias ($ 7.500) es el primer entrante, que aunque le falta algo de fuerza –más recato que falta de sazón- es una propuesta que invita a rumiar cada bocado en esta época donde la tiranía de la terneza de las carnes está instalada como una incuestionable virtud.

Para los amantes de la parrilla, Mollejas de cordero con manzanas y jugo de tomillo ($ 9.900) con una salsa que funciona como una suerte de demiglás, con contrapuntos de intensidad y frescor. En este caso, con pera asada que aligera la carga grasa y redondea la costra de las mollejas, sometidas a un preciso paso por el fuego.

De los fondos, Filete de guanaco de Tierra del Fuego, con pebre de mote y menta ($ 18.600). El animal por esos pagos no cuenta con depredadores como el puma, por lo que su carne es mucho más tierna, pero menos sabrosa y pierde algo de musculatura e intensidad, nos advirtieron días antes, algunos cocineros de la zona. Si para usted terneza se impone a sabor, este corte será su deleite. El acompañamiento, en tanto, no distrae ni encanta.

A la hora del postre, la selección de quesos nacionales ($ 4.800) fue modificada con queso azul, queso de cabra madurado y frutos secos. Acá un esfuerzo por cuajos y fermentos locales o cercanos sería, un acierto. Celebramos esta cocina donde el papel del chef es engrandecer lo que parece inmejorable: los productos locales.

De los vinos: de momento no tienen una carta de vino definitiva pero manda la presencia de viñas boutique o de autor y proyectos de pequeños productores. En nuestra visita sólo dos opciones por copa. Tinto: el Perla ($ 3.000) y Blanco, Pedro Ximénez PX de Colectivo Mutante.

Especialidad: cocina internacional con insumos locales.
Dirección: 5 Norte Km 5 s/n, Puerto Natales, Región de Magallanes y de la Antártica Chilena.
Teléfono: 61272 2030.
Consumo promedio: $ 40.000 p/p.