VINO ICONO DEL MES: NEYEN 2011

EL LUGAR COMO PROTAGONISTA

05 de Febrero de 2018

La conducción técnica de Rodrigo Soto suma y suma elogios en Viñedos Veramonte y Neyen. Esta última propiedad, va tomando lentamente la forma que quiere darle su enólogo: un vino de un terruño muy especial y no un vino de autor.

Hablar con el enólogo Rodrigo Soto siempre supone una mirada mucho más profunda que una botella de vino. El enólogo, uno de los más destacados de su generación, llegó de regreso a Chile en 2012 luego de una estadía en Estados Unidos a cargo de la viña biodinámica Benziger a tomar las riendas de un viejo conocido de Casablanca: Veramonte. En estos años, Soto debió ver la salida del emblemático propietario Agustín Huneeus y la compra por parte del grupo español González Byass, quienes además lo ungieron hace pocos meses como gerente general y director técnico de Viñedos Veramonte. En este tránsito, la marca satélite Neyen pasó ahora a ser parte del portafolio de la conocida viña que ayudara a formar los cimientos de Casablanca. Soto usa poesía pero también es muy honesto para declarar que Neyen “venía de
una secuencia de vendimias poco consistentes” y se lanza sin tapujos: “Neyen es un vino de un lugar muy especial y no un vino de autor. La propiedad es la gran protagonista de este vino, un viñedo centenario que tiene su carácter, su variabilidad, su expresión. La verdad es que es muy impresionante”. Neyen nació en 2003 de manos de la familia Rojas que sigue siendo socia de González Byass en Veramonte y los cambios han sido tan importantes como completar su fase orgánica y que ahora ya esté en etapa de transición hacia lo biodionámico. “Hemos buscado un vino con menos potencia y mucho mayor elegancia. Las técnicas son completamente distintas a lo que se hacía en sus comienzos. Solo fermenta con levaduras nativas, usamos menos madera nueva, se envejece por más tiempo y se termina en fudres buscando una mayor y mejor integración”, explica Rodrigo Soto.
El enólogo y gerente de Viñedos Veramonte recalca mucho durante nuestra conversación que hablamos de una propiedad sensible, delicada. Y todo, todo tiene que ver con la dignidad de ese viñedo antiguo. “Eso es un privilegio y una lección permanente. Al trabajar con un viñedo antiguo te das cuenta que estás trabajando con historia, una historia que las plantas quieren contar a través de su descendencia, que son sus uvas. Y ellas, producto de un metabolismo cansado y autoregulado, te entregan sabores insospechados y reveladores del entorno del viñedo. Es realmente una experiencia muy profunda y te hace sentir muy humilde frente a un efecto tan notable de la naturaleza frente tuyo”. Soto está empecinado en conseguir que Neyen, desde ese viñedo antiguo, sabio, se convierta en un clásico y para él eso se resume en que sea consistente. “La consistencia te permite mirar hacia atrás y ver la evolución de un vino. Permite que se conviertan en clásicos y ellos generan cultura en los lugares donde se desarrolla”.
Volver al origen. Volver a la tierra. Que el vino exprese su lugar. Neyen, esta mezcla imponente de Colchagua, está buscando ese destino.

Viñedos Veramonte
Neyen 2011
Apalta, valle de Colchagua

Enólogo: Rodrigo Soto.
Ficha técnica: 50%.
carmenère/50% cabernet sauvignon.
Crianza: 18 meses en barricas
francesas. 50% nuevas.
Tipo de suelo: granito volcánico.
Rendimiento: 5-6 toneladas por
hectárea.
Alcohol: 13.5%
Servicio: decantar y servir a los 17º C.
Potencial de guarda: seis años.
nota de cata: rojo franco. Aromas
de casis, frutillas, cerezas rojas frescas,
vainilla, clavo, pimienta negra. Boca
ligera, simple, de taninos medios,
cerezas negras, notas de pimienta,
regaliz, cacao y tabaco.